Error de cálculo
No iba a salir. Ni de broma.
Pero llegó su mensaje: “vente un rato, plan chill” y ya sabemos cómo acaban esas frases.
Llegué tarde. Sin arreglar demasiado. Cero expectativas.
Y ahí estaba. Apoyado en la barra. Mirándome como si yo fuera el plan.
Nos reímos. Hablamos. Nos acercamos. Demasiado.
Su mano en mi espalda. La mía sin saber dónde colocarse. Miradas que ya no disimulan nada.
—Deberíamos calmarnos —dije.
—Podríamos —respondió.
No lo hicimos. Salimos. Aire frío. Distancia mínima.
Y en ese momento entendí mi error de cálculo: yo había ido para “un rato”.
Él no. 🔥😈


