-
Cumbres borrascosas
“Sea lo que sea de lo que estén hechas nuestras almas, la suya y la mía son lo mismo.” — Emily Brontë, Cumbres borrascosas
-
10 de abril: tengo ganas de desaparecer (pero solo un poco)
No sé en qué momento la primavera pasó de prometer revoluciones a darme ganas de apagar el móvil y mudarme a una cafetería con WiFi y cero responsabilidades. No es drama. Es cansancio… pero del elegante. Estos días no tienen épica. No hay decisiones importantes, ni giros de guion, ni momentos de película. Solo una acumulación rara de pequeñas cosas: mensajes que no respondes, planes que no te apetecen, y esa sensación constante de “debería estar haciendo algo más con mi vida”. Spoiler: no lo estoy haciendo. Y tampoco pasa nada. (Creo). Abril tiene algo sospechoso. Te enseña el sol, te deja oler la vida un poco mejor… y luego…
-
Donde guardo la magia
Siempre pensé que la magia era algo grande: portales, hechizos, luces imposibles. Pero no. La encontré en una calle cualquiera, cuando alguien me rozó la mano y el mundo se detuvo un segundo de más. Desde entonces, pasan cosas raras: los semáforos se ponen en verde cuando pienso en él, las canciones cambian justo a las que me recuerdan a nosotros. Y cuando sonrío, juro que el aire se vuelve más ligero. No se lo he contado a nadie. Ni siquiera a él. Porque tengo miedo de que deje de funcionar si lo digo en voz alta. Pero anoche pasó algo distinto. Algo que no pude ignorar. Estaba sola en…
-
La señora Dalloway
«Era el amor. Era el momento. Era la vida entera.» — Virginia Woolf, La señora Dalloway (1925)
-
21 de marzo: oficialmente en flor.
21 de marzo. Dicen que hoy empieza la primavera. No sé quién lo decidió, pero me gustaría hablar con esa persona. Porque mi armario no está preparado.Mi ánimo tampoco. Y mi piel aún cree que seguimos en enero. La primavera tiene fama de renovarlo todo: flores, ganas, mariposas internas y demás cursilerías aceptadas socialmente. Pero la realidad es otra. Porque marzo es traicionero. Te promete luz y te regala viento. Eso sí, hay algo innegable: el aire huele distinto. Como a “vamos a intentarlo otra vez”.Y esa frase, aunque me haga la dura, me gusta. La primavera es esa amiga intensa que te dice: “Venga, sal, arréglate, enamórate, mueve cosas,…
-
En primera fila
Siempre me siento en primera fila. No porque quiera que me miren. Sino porque quiero que me escuchen. En clase levanto la mano. Interrumpo si hace falta. Debato. No sonrío cuando no estoy de acuerdo. Algunos dicen que soy intensa. Que tengo carácter. Que debería “relajarme un poco”. Curioso. A ellos les llaman brillantes. He aprendido a caminar por el campus sin bajar la mirada. A ocupar espacio en la biblioteca. A firmar mis trabajos con seguridad. A no pedir perdón por querer llegar lejos. No estudio para acompañar sueños ajenos. Estudio para construir los míos. Y si mi voz incomoda, que se acostumbren. Porque no vine a la universidad…
-
Anna Karénina
“Si me amas —dijo—, no me lo digas con palabras, demuéstramelo con tu vida.” — León Tolstói, Anna Karénina (1877)
-
13 de febrero, 00:00
00:00. Técnicamente ya es mañana, pero me niego a llamarlo 14 de febrero todavía.Déjame este último minuto de tregua. Acabo de meterme en la cama con el móvil en la mano, la luz apagada y esa sensación rara de cuando el día termina, pero la cabeza sigue despierta. Afuera todo está en silencio, pero internet no. Instagram sigue lleno de corazones adelantados, cenas anunciadas con misterio y flores que claramente no han visto una floristería en su vida. Cosas que pienso justo ahora, a estas horas, y que no voy a maquillar: Que me da un poco igual San Valentín. Que no, no me da igual del todo. Que, si…
-
Full tensión
Después de la reunión interminable propuso un Starbucks. No era una cita. Pero lo parecía. Llegué antes y ya estaba allí. Mirándome como si el café fuera una excusa.Como si el plan fuera otro. Mesa pequeña. Piernas que se rozaban. Sonrisas lentas. Miradas que bajaban y subían.Silencios que hablaban más que las palabras. Charlamos durante horas. No solo fue una conversación. Había ganas. Había química. Y esa certeza clara de que eso no se iba a quedar ahí Me rozó la mano. No la aparté. Se acercó un poco más. Yo también. Me invitó a una copa en su casa. Yo acepté.
-
Emma
“No puedo fijar la hora, el lugar, la mirada ni las palabras que pusieron los cimientos. Pasó hace tanto tiempo… Yo estaba en mitad de una frase, cuando me di cuenta de que estaba enamorada de ti.” — Jane Austen, Emma (1815)














