Relatos cortos

Full tensión

Después de la reunión interminable propuso un Starbucks. No era una cita. Pero lo parecía.

Llegué antes y ya estaba allí. Mirándome como si el café fuera una excusa.
Como si el plan fuera otro.

Mesa pequeña. Piernas que se rozaban. Sonrisas lentas. Miradas que bajaban y subían.
Silencios que hablaban más que las palabras.

Charlamos durante horas. No solo fue una conversación. Había ganas. Había química. Y esa certeza clara de que eso no se iba a quedar ahí

Me rozó la mano. No la aparté. Se acercó un poco más. Yo también.

Me invitó a una copa en su casa. Yo acepté.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!