En visto
Al principio me gustaba que fuera secreto. Quedar a deshoras. Mensajes borrados.
Miradas rápidas por los pasillos.
Él decía que era mejor así, que lo nuestro era especial, diferente, intenso. Y yo me lo creí. Me creí que esperar valía la pena. Que esconderme era romántico.
Pero un día me di cuenta de que siempre era yo la que esperaba. Yo la que callaba.
Yo la que se conformaba.
Y ahí lo entendí todo. Si tengo que esconder lo que siento, entonces no es amor. Es solo miedo… y no es mío.


