En primera fila
Siempre me siento en primera fila. No porque quiera que me miren. Sino porque quiero que me escuchen.
En clase levanto la mano. Interrumpo si hace falta. Debato. No sonrío cuando no estoy de acuerdo. Algunos dicen que soy intensa. Que tengo carácter. Que debería “relajarme un poco”.
Curioso. A ellos les llaman brillantes.
He aprendido a caminar por el campus sin bajar la mirada. A ocupar espacio en la biblioteca. A firmar mis trabajos con seguridad. A no pedir perdón por querer llegar lejos. No estudio para acompañar sueños ajenos. Estudio para construir los míos.
Y si mi voz incomoda, que se acostumbren. Porque no vine a la universidad a ser discreta.
Vine a ser imparable.


